lunes, 4 de mayo de 2015

GIGANTES o ENANOS

Te has preguntado como estás motivando a tus hijos, como influyes con tu actitud para la realización de sus metas, les colaboras para que sus alas crezcan o les limitas sus pasos y que no pisen fuera de la rayita.
¿Alguna vez has notado tu tono de voz cuando te desesperas con tus hijos? ¿Alguna vez le has dicho a uno de tus hijos que es un inútil? ¿Qué es un tonto? ¿Qué si sigue así no va a llegar a ser nada en la vida?
De alguna manera estamos creando enanos con limitantes y cadenas, en lugar de alentarle o retarle para que siga hacia delante, es tanto lo que llegamos a subestimar a los hijos que lo peor es que se lo llegan a creer. Como no se lo van a creer si se los está diciendo su persona favorita a seguir y lo que dices tú es Palabra de SUPER HEROE para tus hijos.
Jorge Bucay escribió este cuentito, en lo personal me ha dejado mucho de aprendizaje .

"EL ELEFANTE ENCADENADO Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. También a mí como a otros, después me enteré, me llamaba la atención el elefante. Durante la función, la enorme bestia hacía despliegue de su tamaño, peso y fuerza descomunal... pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo. Sin embargo, la estaca era solo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza, podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir. El misterio es evidente: ¿Qué lo mantiene entonces? ¿Por qué no huye? Cuando tenía 5 o 6 años yo todavía en la sabiduría de los grandes. Pregunté entonces a algún maestro, a algún padre, o a algún tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado. Hice entonces la pregunta obvia: -Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan? No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente. Con el tiempo me olvide del misterio del elefante y la estaca... y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta. Hace algunos años descubrí que por suerte para mí alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta: El elefante del circo no se escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde muy, muy pequeño. Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró, sudó, tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo, no pudo. La estaca era ciertamente muy fuerte para él. Juraría que se durmió agotado, y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que le seguía... Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino. Este elefante enorme y poderoso, que vemos en el circo, no se escapa porque cree -pobre- que NO PUEDE. Él tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que sintió poco después de nacer. Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro. Jamás... jamás... intentó poner a prueba su fuerza otra vez..."
Como padres somos la mayor influencia en el desarrollo de nuestros hijos, nuestro ejemplo predica y nuestras palabras avalan lo hecho, si queremos alentarles y motivarles, y porque no, hasta retarles de manera positiva debemos prestar atención a lo que les reforzamos y a lo que les suprimimos. Nuestras propias actitudes ante la vida son su mayor marco de referencia, en todo están, son esponjitas que todo lo notan, todo lo ven y todo lo escuchan, pero sobre todo, aprenden, lo aprendido se queda como patrones de comportamiento para su presente y su futuro, no por nada va el dicho HIJO DE LEON, PINTITO.
Para nutrir la motivación de tu hijo debes considerar aceptar sus metas, hacerle ver lo valioso y apto que es para llegar a cumplirlas, no olvides lo importante que eres para él, los vínculos que generas en su infancia son vitales para su sano desarrollo emocional, la autoestima no es mas que la autovalía de uno mismo, lo que uno cree que es capaz de realizar y tu eres su mejor aliado.
A veces suena muy rebuscado otras mas complicado, pero basta la demostración de tu amor UN ABRAZO, un "TE QUIERO" y un "TU PUEDES", tu hijo solo necesita TU FE en EL.
http://www.youtube.com/watch?v=HUnYLFIsR0Q POKER CHIPS
por Laura Cevada 19/09/2012

No hay comentarios:

Publicar un comentario