viernes, 29 de abril de 2016

¿UN CHOCOMILK?

¿Acaso podemos suplir todas las necesidades de nuestros hijos?
¿Acaso logramos identificar todas sus necesidades?
Tenemos una ventaja como padres de adolescentes hoy, ellos escriben, postean, laikean, suben fotos en sus redes sociales que bien vale la pena  darles una hojeada de vez en vez, y no es que ande una de metiche  o curiosa,   es solo conocerlos un poco  más  y buscar estrategias  para que logremos  comunicarnos mas, no para manipularlos  sino más bien para  que puedan contar con nosotros, verdaderamente contar como cuentan con sus amigos,  con ellos se atreven a  escribir tonteras y sus más íntimas emociones.
Es tan importante dejarles claro a nuestros hijos que tomen con el corazón´, que tomen lo suficiente de lo que les podemos ofrecer desde nuestra trinchera para que puedan ejercerlo en ellos mismos. Desde pequeños los niños van formando su pensamiento deductivo y no los podemos engañar con falsos cuentos. Si preguntan ¿qué es sexo? En parte ellos ya tienen la respuesta solo esperan confirmar lo que ya saben, pero si como padres les salimos con la acertadísima respuesta de vé y pregúntale a tu madre, ellos se responden a sí mismos y porque mi papá quiere que le pregunte a mi madre?, y empiezan a sacar sus deducciones ¿ y que hacen? ¿Acaso obedecen y van y preguntan a su madre?  Algunos tal vez si otros no, otros irán a buscar la confirmación con gente externa a su círculo pequeño.
Tal vez  si les hablásemos claro desde  pequeños como lo hace Disney  en todas sus metáforas que ellos entienden perfecto, si les  dijéramos que somos personas con carencias  y necesidades ellos puedan  hacer un poco de conciencia  que nuestro papel es enseñarles  y el de ellos  aprender, que son los propios responsables de tomar lo que gusten de la mesa del bufete de nuestro amor, cariño, disciplina, cobijo, aliento, regaños, consejos, etc….es como cuando van a la escuela, unos toman  mejor  lo de español, otros  lo de las mate, otros lo de la química, otros  toman un poco de todo.  Por eso los 8s, los 5s, los 10s, es el resultado de lo que asimilaron.
Así como mi yo adulto es capaz de verlo ahora, podríamos generar en ellos esto del autoservicio del amor  y la seguridad, escucho hablar del empoderamiento de las mujeres, y más  bien creo que es  el empoderamiento de ambos sexos, sabiéndose  amados  y sintiéndose protegidos  y seguros  dudo que pueda existir la misoginia o la necesidad del feminismo extremo, sí, hay que retomar que ambos, hombres y mujeres nos necesitamos como hermanos y hermanas, como pareja, como amistades y como compañeros de trabajo.
Ya no estamos en los tiempos de los changuitos, sordo-mudo-ciego, que nos imponían muchas veces en casa “usted no opine usted no hable, no rezongue” No digo que estuviera mal, pero creo que ya caducó. En esta época de tantos matrimonios disfuncionales, porque la familia es funcional, se adapta, es el matrimonio el que deja de funcionar (a veces por rachas, a veces por siempre) y los hijos tienen que adaptarse a los patrones de conducta de sus padres “adultos y maduros” padres que tiramos la toalla por esa búsqueda individual de cubrir necesidades o que se yo, por x o por y eso no es juzgable aquí. Lo que si es necesario es ponernos es contacto con nuestras emociones y transmitírselas a nuestros hijos, así como van, sin chantaje ni manipulación, así como llegamos desnudos así también vivimos, más nos cubrimos de ropa, y así el alma, la cubrimos y cubrimos y que difícil es después desnudarla ante los que amamos.
No se si lo que aquí escribo ahora sea congruente para ti, más creo que cada paso que demos en favor de romper viejos patrones obsoletos para generaciones futuras es una ventaja, ahhhh y talvez estemos seguros que no cometemos los mismos errores de nuestros padres, claro que no, cometemos otros que también en su momento nuestros hijos habrán de corregir con sus hijos.
Concluyo con la búsqueda de una estrategia de buscar que sean nuestros hijos con su propia voz que nos confíen sus ocurrencias, sus éxitos y fracasos,  por lo pronto podemos echar un vistazo a los muros de sus redes sociales y a las de los sobrinos, de esos  que nos salen de no sé de donde con estos chavos tan amigueros y bueno algo creo que estamos haciendo bien, porque cuando se saludan lo hacen  efusivos, afectivos, se abrazan con cariño fraternal….en mis tiempos mi tía abuela hubiera dicho, que niñas tan chifladitas y voladas, jajaja. Que niños tan liberales por postear sus ocurrencias que como me hacen reír y que auténticos los que dejan expresar parte de lo que sienten por x o y circunstancia. Solo podemos estar atentos y abrirles nuestros brazos con la finalidad de extender sus alas.
Con amor y bendiciones para nuestras familias


Laura Cevada

miércoles, 27 de abril de 2016

HONRAR A NUESTROS PADRES


HONRAR A NUESTROS PADRES

 

En resumen, todo se deriva de la relación con nuestros padres, nuestro libre  fluir en gran parte depende de ello y gran parte se repite de generación en generación.

Honrar a nuestros padres incluye sentir agradecimiento por el regalo de la vida, es un acto de amor que con nada podremos retribuirlo a ellos, mas si podemos retribuirlo a los que nos siguen, la mejor manera de darles un homenaje es tomar aquello que nos dieron desde el corazón y hacer cosas grandes con eso.

Con profundo amor y agradecimiento hacemos reverencia ante su vida,  tengamos presente que ellos también fueron hijos  y también tuvieron padres. Al recibir la vida de nuestros padres estamos comprometidos a tomar lo que ellos nos pueda dar, y así al recibir la vida los hijos no pueden añadir, ni suprimir, ni rechazar nada como un acto de humildad de lo recibido.

¿Cómo honrarlos? Con un acto de amor, ya sea que estén o no aun con vida, podemos visualizarlos e inclinarnos ante ellos  en una posición totalmente sueltos, soltando brazos y cabeza, dejando salir toda aquella emoción, alegría, felicidad y también toda carga que esto represente. Este acto de amor nos pone en sintonía con la vida y con el amor.

Agradecer nos regala un vinculo que nos marca toda la vida, si bien es cierto que no podemos regresar el tiempo para resarcir alguna actitud, alguna circunstancia que hoy veo desde otra perspectiva, esta mirada  nos otorga comprender la compasión que nos regala el amor, como adulto, asumir la responsabilidad de lo que vivo hoy y destrancar los nudos que pudieron formarse en algún tiempo.

Sanar estos vínculos a veces puede resultar doloroso por las huellas que persisten, las heridas ocasionadas, pero es como el paciente que se somete alguna operación, es indispensable acudir a las curaciones  para que la herida sane de la mejor manera. Así este es un trabajo diario que nos permite reconectarnos con la vida  y con los demás.

¿Qué pasos seguir para sanar mi relación con mis padres?

Reconocer que no existen fórmulas mágicas, por muy buenas que sean las técnicas actuales de terapia si les otorgo el poder sanador, estoy dejando de asumir mi responsabilidad interna que es la que realmente me lleva a hacerme consciente.

Comprender que hicieron lo que mejor sabían hacer. Cada uno de nuestros padres está sometido a sus propios padres, con sus dinámicas de vinculación particulares. Con las costumbres de su época. Aprendieron con nosotros por ensayo y error con las herramientas que tenían.

Aceptarlos tal y como son. Cuando yo como hijo quiero cambiar a mis padres estoy asumiendo el papel de padre y me lleno de soberbia con ello, rompiendo la ley de vida, por ello efectivamente fracaso. Algunos padres efectivamente abandonan o maltratan…eso es real, pero esa aparente imperfección nos da un regalo, porque nos otorga la posibilidad de amarlos como son.

Renunciar a creerme mejor que mi padre o madre. Porque la vida se encargará de demostrarnos que los terminaremos haciendo igual o pero que ellos. La vida compensa la humildad.

Avanzar hacia la vida en lugar de quedarnos anclados en los reclamos y los juicios, que lo que vivimos nos sirva de experiencia, para hacer algo bueno con ello, para vivir una buena vida. Porque si mantengo el sufrimiento no habrá valido la pena nada de lo que hicieron.

Aprender a cuidar de ti es hacerte responsable de tus sueños y metas y dedicárselo a esos dadores de vida, porque gracias a ellos puedes hacerlo, independientemente si los conociste o no, de los abusos o maltratos. Porque ellos viven dentro de ti, gracias al legado que te dieron aquí y ahora.

Respetándolos como grandes, eso en ningún momento implica que tú te vas a quedar a su lado y que se encarguen de ti o que tienes que hacer lo que te dicen. Es comprender que lo que dicen está lleno de su visión de la vida y que es válido para ellos. Tampoco procurar que hagan lo que deseas o creerte que sabes que es mejor o peor para ellos.

Y sobretodo Agradeciendo lo que te dieron, porque gracias a eso estás  hoy aquí y puedes  pasar tu vida a otros. El restablecer los vínculos amorosos con tus padres es un camino  a llevar  mejores  vínculos con tus hijos y tus relaciones en general.

Bert Hellinger