Posted: 21 Jul 2015 09:30 PM PDT
Habilidades
Cítara, ajedrez, libros, pintura, espada.
Simbolizan las habilidades clásicas.
Había una vez un trotamundos al que no le importaba la fama. Aunque tenía muchas oportunidades de tener una buena posición, continuaba buscando maestros que pudiesen ayudarlo a dominar cinco cosas: la cítara, el ajedrez, los libros, la pintura y la espada.
La cítara le daba la música, que expresaba el alma. El ajedrez cultivaba la estrategia y una respuesta a las acciones de otro. Los libros le daban educación académica. La pintura era el ejercicio de belleza y sensibilidad. La espada era un medio para la salud y la defensa.
Un día un niño le preguntó al trotamundos qué haría si él perdiera sus cinco cosas. Al principio el trotamundos se asustó, pero pronto se dio cuenta de que su cítara no podía tocar por sí misma, el tablero de ajedrez no servía sin jugadores, un libro necesitaba un lector, pincel y tinta no se podían mover de motu propio, y una espada no podía ser desenvainada sin una mano. Se dio cuenta de que su cultivo personal no era meramente para adquirir habilidades. Era un sendero hacia la parte más íntima de su ser.
Cítara, ajedrez, libros, pintura, espada.
Simbolizan las habilidades clásicas.
Había una vez un trotamundos al que no le importaba la fama. Aunque tenía muchas oportunidades de tener una buena posición, continuaba buscando maestros que pudiesen ayudarlo a dominar cinco cosas: la cítara, el ajedrez, los libros, la pintura y la espada.
La cítara le daba la música, que expresaba el alma. El ajedrez cultivaba la estrategia y una respuesta a las acciones de otro. Los libros le daban educación académica. La pintura era el ejercicio de belleza y sensibilidad. La espada era un medio para la salud y la defensa.
Un día un niño le preguntó al trotamundos qué haría si él perdiera sus cinco cosas. Al principio el trotamundos se asustó, pero pronto se dio cuenta de que su cítara no podía tocar por sí misma, el tablero de ajedrez no servía sin jugadores, un libro necesitaba un lector, pincel y tinta no se podían mover de motu propio, y una espada no podía ser desenvainada sin una mano. Se dio cuenta de que su cultivo personal no era meramente para adquirir habilidades. Era un sendero hacia la parte más íntima de su ser.
...asi caminamos a través de nuestro propio sendero adquiriendo y fortaleciendo nuestras habilidades y talentos, cuando las cosas no salen como esperamos es la oportunidad que tengo para fortalecer mi templanza.























